The time is gone, the song is over...

jueves, 17 de enero de 2008

Suerte


¿Existe un probabilidad real de tener suerte? Para algunos serán coincidencias, para otros intervención divina; para mí, es sólo eso, suerte La evidencia empírica de que, a pesar de todo y en contra de toda expectativa, sucede algo en el momento preciso que te ayuda a pasar "jabonado".

En "Match Point" se habla al respecto; yo lo comprobé al pasar Comunicación Social (o el ramo peludo de tercero). Estudié durante semanas y nunca logré sentirme segura de lo que sabía, hasta el día del exámen seguía mezclando teorías y confundiendo autores. Además, las estadísticas sobre las pruebas orales a las que me he enfrentado dicen claramente que lo mío no es el don de la palabra y que ni los remedios para los nervios cumplen su función conmigo.

Cuando la suerte estaba ya echada y la contienda veíase desigual; después de ver que muchos compañeros no lo lograron y que yo, una de las últimas en enfrentar a la comisón, saqué de un sobre las dos preguntas que me correspondían y no podían ser más fáciles, la cosa fue diferente. Los nervios estabana ahí, no pude evitar tomarme unos minutos antes de contestar. Y lo logré, mi respuesta fue lo suficientemente satisfactoria como para no tener que repetir el ramo y pasar pasar pasar a cuarto sin ramos atrasados.

Es suerte. No sé si es mi ángel de la guarda o qué, pero suelo tener suerte; al menos en el plano estudiantil.

martes, 1 de enero de 2008



El 2007 fue, dentro de todo, un buen año. Podría comenzar enumerando lo malo y decir que el esguince, el cambio de casa y las malas intenciones de personas faltas de autoestima fue lo peor. Sin embargo, lo bueno supera con creces los malos ratos: me encanta mi carrera, viajé y conocí personas de gran valor.

Descubrí que la soledad es a veces la mejor compañía, porque en el silencio es posible escuchar las voces internas y reflexionar sobre lo que sucede a tu alrededor. La tristeza que llevo dentro desde hace años ha resultado ser fuente de inspiración para lo que más me gusta, escribir. Y esa sensibilidad extra que me hace llorar demás y sufrir por otros se convirtió en la empatía necesaria para cultivar la amistad.

Lástima que a veces peque de ingenua, que espere siempre lo mejor de la gente y no dude jamás de sus intenciones. Lástima que tenga que aprender tan de golpe sobre doble estándares, envidia y mentiras. No tengo enemigos y no deseo mal a nadie, pero no ocultaré que me da pena que haya personas con carencias emocionales tan grandes que no logren aceptar que otros sí sean felices.

Seguiré diciendo lo que pienso, pero intentaré (como meta de nuevo año) ser más prudente, aprender a callarme cuando no vale la pena dar explicaciones y seguir disfrutando de lo que hago, porque es lo que me gusta y lo hago bien. Espero así mejorar mis relaciones humanas y ser mejor persona.

Estoy tranquila, pero triste como siempre. Quisiera tener resueltos ciertos asuntos personales, pienso demasiado y necesito concentrarme en mis propias metas. Tiendo a mezclarlo todo, me cuesta separar los diversos aspectos de mi vida,. Quizás por eso no me defino como una persona feliz y puedo mandar todo a la cresta por un simple dilema espiritual.

Mi afán de prudencia se refleja en mi intención de no ser afectada más que en la intimidad. Evitar llorar, hablar y dramatizar. Pero me niego a ser demasiado prudente al escribir….

I must let it flow.

domingo, 30 de diciembre de 2007


The birthday girl is feeling retro!



miércoles, 26 de diciembre de 2007

Hoy, un poco arrepentida de haber tomado tantas cervezas ayer, pero bien. Mejor de lo que esperaba y con ganas de hacer cosas. Pienso en lo que siento y me doy cuenta de que no se puede tener certeza de cómo actuarán los demás; no soy la única impredescible, lo somos todos...
Causa algo de inseguridad no poder dar por sentado los sentimientos ajenos. Es difícil ser empático, no es fácil de entender. Al final, aunque nos amen y nos apoyen, estamos solos; nuestra vida está dentro de nosotros y los demás no podrán nunca conocer esa intimidad.

lunes, 24 de diciembre de 2007



Hey you, out there in the cold Getting lonely, getting old Can you feel me? Hey you, standing in the aisles With itchy feet and fading smiles Can you feel me? Hey you, dont help them to bury the light Dont give in without a fight. Hey you, out there on your own Sitting naked by the phone Would you touch me? Hey you, with you ear against the wall Waiting for someone to call out Would you touch me? Hey you, would you help me to carry the stone? Open your heart, Im coming home. But it was only fantasy. The wall was too high, As you can see. No matter how he tried, He could not break free. And the worms ate into his brain. Hey you, standing in the road Always doing what youre told, Can you help me? Hey you, out there beyond the wall, Breaking bottles in the hall, Can you help me? Hey you, dont tell me theres no hope at all Together we stand, divided we fall. [click of tv being turned on] Well, only got an hour of daylight left. better get started Isnt it unsafe to travel at night? Itll be a lot less safe to stay here. youre fathers gunna pick up our trail before long Can loca ride? Yeah, I can ride... magaret, time to go! maigret, thank you for everything Goodbye chenga Goodbye miss ... Ill be back

Pink Floyd

sábado, 1 de diciembre de 2007

Noche en la Teletón

Ayer M y yo nos juntamos a hacer unas compras en el centro. El calor y las vueltas terminaron con nosotras dos tomando cerveza en un pub “un poco” clandestino y atestado de individuos enfiestados.

Más tarde nos encontramos con A y gracias a ciertas influencias, de pronto estábamos sentadas en tercera fila y viendo todo el show de la Teletón. Motivadísimas coreamos a Montaner y luego a Emmanuel…♫♫ chica de humo ♫♫

Estuvimos toda la noche, vimos los sketchs y tuvimos a la “farándula” a pocos metros. Hubo buenos shows y otros que realmente me dieron vergüenza (esa estupidez de Tony Sbelt es una verdadera porquería).

Un gordito nos hacía aplaudir y cantar los jingles ridículos que inventa Don Francis. Nos amenazaba con hacer cambio de público, así que estuvimos en toda la onda y lo pasamos genial.

Tipo 4.30 a.m. sólo queríamos irnos a dormir, teníamos hambre y frío, pero debíamos esperar que amaneciera para poder tomar el metro. Pasadas las siete llegué a mi casa. Un té y unas galletas con palta fueron lo ideal para dejar de ser un zombie y llegar hasta la cama.

Fue toda una aventura.

sábado, 3 de noviembre de 2007